sábado, 25 de mayo de 2013

Se quedó en el porche sin poder moverse mirando como se alejaba. Cuando por fin sus músculos pudieron reacción a los impulsos mandados por el cerebro entró en la casa dejando que la puerta se cerrara de un portazo a sus espaldas. Se recostó sobre esta y dejo caer su cuerpo bruscamente sentándose, mirando al infinito y una vez más sintió como sus ojos se llenaban de lágrimas pensando en lo que acababa de pasar en los últimos 2 meses y recordando la felicidad que la inundó cuando la sangre brotaba de su cuerpo por todo el coche en aquel mágico accidente que la pudo llevar al final de su miserable historia. Entre las lágrimas advirtió una sobra que de nuevo se le acercó; esta vez no venía a por ellas ya que esa sombra negra se sentó a su lado la miró y se empezó a reír. Ella miraba confusa sin entender nada y es que la sombra sabía algo más que ella.

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