viernes, 15 de noviembre de 2013
La respuesta se hizo esperar tanto que no aparecía. 4 horas llevaba ya dando vueltas por casa, comiéndose las uñas e intentando averiguar que había echo mal. Una sombra revoloteaba por la habitación, asustada se sentó al lado de la cama mirando un póster viejo de un cantante aún más viejo. Su cabeza iba a cien ideas por segundo y aunque ninguna la convencía del todo las daba por buenas a todas hasta que se colapsó. La sombra dejo de rondar la habitación, el monstruo volvió, sus temores volvieron; se sentó al lado de ella y le echó una sonrisa mientras se desvanecía tal como Chesire lo habría echo. La dejó sola, desolada y aterrorizada en ese frió suelo. Nada cambia para siempre, pensó. Sabía que ya no podía seguir esperando pero tampoco quería llamarla ella. Pensamientos contradictorios, y a parte de ellos un nuevo problema de un viejo amigo.
lunes, 23 de septiembre de 2013
Al llegar a casa y quitarse los zapatos el mundo se le antojo un paraíso hasta que recordó el mensaje del móvil y salió disparada para leerlo. A su móvil le costo encenderse y ella estaba bastante desesperada ya que se consideraba la peor persona por dejar a otra esperar tanto su contestación, cuando por fin se encendió y puedo ver el mensaje. Las estatuas de piedra se mueven más de lo que ella se movía en cuanto lo leyó. Las palabras sonaban una y otra ves en su cabeza y era como si cada letra le pesaba más y llego un momento en el que le suponía tanto esfuerzo oírlas una y otra vez dentro de ella que cayó al suelo con la misma expresión que llevaba desde que había visto el wasap.
Aunque seguía sin mover un solo músculo de su rostro su cabeza en ese momento estaba colapsada. ¿A que se refería con ese tenemos que hablar?¿Irá algo mal? Que ella hubiera notado todo estaba perfecto. Su cerebro maquinando más y más teorías conseguío mandar un mínimo impulso a la mano y escribir en la pantalla: ¿De qué?.
Aunque seguía sin mover un solo músculo de su rostro su cabeza en ese momento estaba colapsada. ¿A que se refería con ese tenemos que hablar?¿Irá algo mal? Que ella hubiera notado todo estaba perfecto. Su cerebro maquinando más y más teorías conseguío mandar un mínimo impulso a la mano y escribir en la pantalla: ¿De qué?.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Cada edificio se le antojaba un gigante vestido de gala algunos y otros simplemente desnudos. El tono gris del cielo casi no se veía y los truenos lejanos que se oían la obligaban a aumentar el ritmo de sus pasos hasta que llego a la salida de aquel callejón y divisó en la otra acera a su amiga casi temblando del frío por lo que se apresuro más aún si cabe en llegar y entrar en el bar. Dentro dejaron colgados sus abrigos en el respaldo de las sillas en las que se sentaron y su conversación empezó.
Los temas diversos fluían casi más rápidos de lo que se deslizaban las gotas de la lluvia por las ventanas y justo en medio de las risas de las dos amigas el teléfono recibió otro wasap. Está vez de él. No sabía si mirarlo o si seguir con al copiosa conversación, pero decidió lo segundo. Las horas pasaban y ya llevaban algo así como tres o cuatro horas cuando la amiga dio por acabada esa sesión de cotilleo y terapia diciendo que tenía que ir al dentista y que al día siguiente se verían en el trabajo para seguir con la charla. Las dos se despidieron y sus tacones pusieron rumbo hacia casa.
Los temas diversos fluían casi más rápidos de lo que se deslizaban las gotas de la lluvia por las ventanas y justo en medio de las risas de las dos amigas el teléfono recibió otro wasap. Está vez de él. No sabía si mirarlo o si seguir con al copiosa conversación, pero decidió lo segundo. Las horas pasaban y ya llevaban algo así como tres o cuatro horas cuando la amiga dio por acabada esa sesión de cotilleo y terapia diciendo que tenía que ir al dentista y que al día siguiente se verían en el trabajo para seguir con la charla. Las dos se despidieron y sus tacones pusieron rumbo hacia casa.
jueves, 13 de junio de 2013
Empezó a pensar en todo lo que había pasado, en cómo había pasado, y en todo lo que había cambiado no tanto su vida sino su propio pensamiento. Era como un digimon pensó, he evolucionado. Cogió el móvil y empezó a jugar con el y de repente, pum, un mensaje del whatsapp. Era una chica de la que se había echo muy amiga ahora que por fin levantaba la cabeza por los pasillos del trabajo. ¿Quedamos? Sus labios dejaron ver una sonrisa y respondió rápidamente con un claro.
En la calle aún siendo mayo hacia frío ya que el viento soplaba un aire gélido que parecía salido de las entrañas de un dragón de hielo. Pero su bufanda así como la gabardina que le llegaba un poco más arriba de las rodillas conseguía resguardar la de él. Sus zapatos de tacón, negros como el rimel que llevaba resonaban en cada calle que se adentraba y sus ojos recorrían todas las direcciones y es que aunque viviera en esa ciudad desde hace tanto no dejaba de asombrarla.
En la calle aún siendo mayo hacia frío ya que el viento soplaba un aire gélido que parecía salido de las entrañas de un dragón de hielo. Pero su bufanda así como la gabardina que le llegaba un poco más arriba de las rodillas conseguía resguardar la de él. Sus zapatos de tacón, negros como el rimel que llevaba resonaban en cada calle que se adentraba y sus ojos recorrían todas las direcciones y es que aunque viviera en esa ciudad desde hace tanto no dejaba de asombrarla.
Los días pasados juntos, los minutos, los segundos eran eternos. No se les ocurría momento más perfecto que aquel en el cual estaban juntos. Pero es que la mente humana funciona así, y si algo te va demasiado bien es porque algo malo lo sucede. Una noche ella llamó llena de ilusión al igual que siempre pero de su móvil ya no salía la dulce voz de su amado sino un tono amargo y sombrío de espera. Intentó llamar otra vez y no consiguió nada, y otra y otra. Dejó de llamar. Estará ocupado, pensó; y se echo a la cama mirando el techo, esta vez pensando en todo este tiempo que había volado delante de sus narices mientras ella estaba demasiado atrapada en los ojos de él como para darse cuenta de ello.
Interrumpo por una vez el blog para decir, mejor dicho pedir perdón por no dar señales de vida estos últimos días. Pero tengo excusas(como para todo); he estado de exámenes, no he parado ni descansado y ni siquiera he podido respirar esta semana. A parte de esto mis amigas han tenido varios problemas en sus vidas por lo que he querido estar cerca de ellas y, bueno como siempre hacer algo de psicóloga. Mil lo siento y volveré a escribir muy pronto :D Gracias por leer.
lunes, 27 de mayo de 2013
Pasó un día, y como este pasó pasaron otros muchos. Él se había aficionado ha llamarla por la noche escuchando todo lo que ella le contaba y al revés, ella escuchando las increíbles historias de él. Entre carcajadas y llantos por aquello que ya pasó él le propuso de quedar más, quería verla ya que aunque escuchaba su voz no podía ver su bonita sonrisa, o por lo menos eso decía él. Ella aceptó y tal fue aquella primera cita que los dos no podían esperar a volver a quedar. Se fueron enamorando, ella estaba en una nube, había olvidado todo aquello que la atormentaba. Aquella bestia, el monstruo de sus agonías había desaparecido sin dejar rastro y eran unos días preciosos para ella. De sus ojos no brotaron más lágrimas, bueno si, pero no de tristeza ni de miedo sino de alegría. Los meses iban pasando y los dos ni se daban cuenta de como el tiempo pasaba.
sábado, 25 de mayo de 2013
Se quedó en el porche sin poder moverse mirando como se alejaba. Cuando por fin sus músculos pudieron reacción a los impulsos mandados por el cerebro entró en la casa dejando que la puerta se cerrara de un portazo a sus espaldas. Se recostó sobre esta y dejo caer su cuerpo bruscamente sentándose, mirando al infinito y una vez más sintió como sus ojos se llenaban de lágrimas pensando en lo que acababa de pasar en los últimos 2 meses y recordando la felicidad que la inundó cuando la sangre brotaba de su cuerpo por todo el coche en aquel mágico accidente que la pudo llevar al final de su miserable historia. Entre las lágrimas advirtió una sobra que de nuevo se le acercó; esta vez no venía a por ellas ya que esa sombra negra se sentó a su lado la miró y se empezó a reír. Ella miraba confusa sin entender nada y es que la sombra sabía algo más que ella.
domingo, 28 de abril de 2013
Ninguno quería separarse, ese momento era perfecto. Lo llevaban tiempo esperando los dos y era tan mágico por fin cumplir un sueño que solo nos golpea en nuestras noches más tristes. Se querían. Se deseaban y ella no pudo sostener el llanto ni un segundo más por lo que encharco el hombre del tan esperado muchacho. Si hubo de existir en la Tierra un momento perfecto, para ellos era ese.
Cuando se separaron el chico dejo sus manos en los hombros de ella sujetándola y mirándola a los ojos y solo dijo en voz baja, casi susurrando que la echaba de menos y que estaba feliz de que este en vida. Después de pronunciar esas palabras la besó en la frente y lentamente bajo los escalones del porche dejándola en la puerta mirando tras él. Eso si, sus lágrimas entumecieron en su cara con el beso, sus sentidos se congelaron y era incapaz de mover ni un solo músculo.
Cuando se separaron el chico dejo sus manos en los hombros de ella sujetándola y mirándola a los ojos y solo dijo en voz baja, casi susurrando que la echaba de menos y que estaba feliz de que este en vida. Después de pronunciar esas palabras la besó en la frente y lentamente bajo los escalones del porche dejándola en la puerta mirando tras él. Eso si, sus lágrimas entumecieron en su cara con el beso, sus sentidos se congelaron y era incapaz de mover ni un solo músculo.
martes, 23 de abril de 2013
Se encaminaba paso a paso hacía la puerta, temblorosa. Abrió la puerta tal que solo pudiera sacar la cabeza de forma que que su cuerpo no quedara expuesto a ninguna amenaza. Sus ojos se clavaron en la figura de detrás de la puerta, examinándola, intentando descubrir la razón de su llegada. Esa figura la reconocía, la había visto muchas veces, había soñado con ella muchas veces; era su compañero de trabajo, el mismo que la llamo días antes. En su cabeza empezaron a surgir un sinfín de preguntas pero su boca no era capaz de articular ni na palabra. El chico le sonrío amablemente y ella abrió más la puerta; al verla con la cara hinchada y húmeda, de tanto llorar, no se lo pensó dos veces y se abalanzo sobre ella fundiéndose los dos en un abrazo que los dos deseaban que fuera eterno.
jueves, 28 de marzo de 2013
Un escalofrió le recorrió el cuerpo cuando sintió ese húmedo aliento sobre su nuca. Su corazón se aceleró haciendo que los latidos tengan tanta intensidad que hasta pareciera que se quería salir del pecho. Un sudor frió le recorrió la frente mientras su garganta ahogo un intento de grito. Sus pupilas se dilataron tanto que ya poco se veía de aquel azul característico de sus ojos y sus rojos labios dejaron ver una sonrisa que le cubría toda la cara. Sí, sonreía, estaba feliz de que por fin llegaba su final. Estaba dispuesta a agradecerle a aquel monstruo que lo hiciera por ella ya que sabía que ella no era capaz de hacerlo. Pero un agudo y conocido sonido hizo que todo, pensamientos y bestia, desaparecieran dejando paso a un terror y preocupación terrible.
martes, 12 de marzo de 2013
Estaba sentada en la cama, echa un ovillo con los ojos rojos, con el alma desgarrada y con las mejillas encharcadas. Un extraño ruido se oyó en la casa, como si algo pesado estaba recorriendo aquella pequeña cocina; parecía que se acercaba, parecía cada vez más cerca. Empezó a temblar, ¿Quién podía ser a parte de aquel a quien tanto temía? Empezó a sonreír. ¿Qué más daba un poco más de dolor en ese mar en el que se estaba ahogando? Igual la bestia tendría piedad y la mataría de un golpe limpio que no sintiera. Lo vio entrando en la habitación, notó como se le congelaba el aliento, pero no era capaz de sentir nada más que la humedad de sus mejillas. Su cerebro había parado de pensar, había parado de hacer teoremas, y se quedó mirando al infinito deseando que en un milagro eso tuviera piedad.
lunes, 11 de marzo de 2013
Paró al ver que nadie contestaba, sabía que era ella la que llamaba así que dejó el silencio contara las cosas. De repente ella fue capaz de soltar en un murmullo unas palabras indescifrables que él aunque no oyó respondía con un me alegro de oírte. Acto seguido colgó. Se derrumbo, ¿solo eso? ¿Solamente se alegraba de oírla? Sus rodillas chocaron contra el suelo a la vez que sus azules ojos se empezaron a humedecer. Se lo estaba esperando, sabía que no iba a ser nada, pero las expectativas son muy malas y aunque estaba segura de eso no podía evitar; ilusionarse pensando que alguien por una vez se hubiera fijado en ella, solamente pensarlo que le producía un estado de euforia critico.
domingo, 10 de marzo de 2013
Se sentía desconcertada. ¿Por qué le fue ha llamar justo a ella? No tenía sentido que alguien se interesara, así que pensó también en que pudo ser solo por el trabajo, que solo se interesara porque tendría que haber echo algo en el y nadie más lo podría hacer. Luego pensó que era un tontería, era fácilmente reemplazable cualquiera podría hacer su trabajo. Siguió así durante una semana, llorando todas las noches hasta quedarse dormida pensando que era tonta al hacerse ilusiones, al pensar siquiera en alguien. Después de esta semana agotadora en un acto de impulsividad cogió el teléfono y le llamó. Oyendo los bips que dejaban ver que estaba comunicando se arrepentía de haberlo echo, pero no podía colgar, vería que habría llamado y pero por otro lado no sabía que decir, aún así no colgó y una voz suave broto del altavoz del móvil. Aquella voz repetía una y otra vez un hola en forma de pregunta pero ella seguía en silencio.
miércoles, 6 de marzo de 2013
Al llegar a casa todo estaba como lo había dejado, nada se había movido. No le hizo falta mirar si tenía correo, no le hizo falta mirar si habría llamadas perdidas sabía de sobra que nadie se había dado cuenta de su ausencia pero aun así lo hizo al fin y al cabo, ¿qué más daba? A su sorpresa vio que tenía dos llamadas perdidas; una del casero de aquella casa en la que vivía de alquilada y la segunda aún le sorprendió más, era de un chico que trabajaba con ella. Era raro, nunca habían hablado, solo se conocían de aquellas veces que coincidían en las máquinas expendedoras y pedían los dos un simple chocolate caliente ya que a ninguno les gustaba el café. se tiró en la cama y empezó ha hacer teorías pensando que es lo que podría querer de ella.
lunes, 4 de marzo de 2013
Al salir de ahí todo era confuso, no quedaba nada por hacer, no había necesidad de seguir. Todo había acabado, eso pensaba mientras caminaba por aquella acera sin nada, sin tan siquiera un pensamiento. Iba a casa como un robot, sin saber porque estaba dirigiéndose hacia ahí, nada la ataba a ningún lugar, nada la necesitaba. Sus ojos rojos de llevar días sin dormir y su cabeza callada no era mas que el reflejo de lo que había sido es alegre chica en sus días. Llovía y esas gotas no solo limpiaban su cara, a la vez escondían las lágrimas que de vez en cuando se deslizaban poco a poco por sus mejillas. Al ver los coches pasar tenía el impulso de saltar hacía ellos de intentar acabar una vez más con la pesadilla, quería que todo terminara. Pero no lo hizo se dio cuenta de que lo único que podía hacer era dejar que la vida la rompiera en trozos cada vez más pequeños hasta acabar con su existencia. Al fin y al cabo no quedaba casi nada, se veía como un trozo pequeño e inestable.
Lo siento muchísimo por haber dejado de escribir he estado con bastantes problemas personales que me han distraído.
Lo siento muchísimo por haber dejado de escribir he estado con bastantes problemas personales que me han distraído.
sábado, 16 de febrero de 2013
Sus ojos se abrieron de par en par muy lentamente y fue capaz de distinguir el blanco de las paredes, y el silencio de aquella habitación fría, sin alma. Se derrumbó al darse cuenta que seguía viva, fue una crédula al pensar que podía librarse de aquella carga. Era su condena y no podía librarse de ella tan fácilmente. el silencio era estremecedor, había demasiada tranquilidad, demasiada paz. La volvía loca, aunque era de agradecer aquellos momentos de descanso después de una temporada tan alborotada. Se dio cuenta que no podía salir corriendo de ahí así que recostó sobre la almohada blanca típica de los hospitales y empezó a pensar en lo ocurrido, empezó a planear que hacer al salir de ahí y empezó a decidir que rumbó iba a tomar su vida.
miércoles, 13 de febrero de 2013
Lo único que era capaz de ver era el rojo que la cubría gracias a la sangre que recorría todo aquel ya despedazado vehículo humeante. No sentía dolor sino libertad; se sentía en paz, como si se hubiera quitado un peso de encima, además era verdad. Ya no tenía quien la atormentara. Antes de perder totalmente el conocimiento aún podía oír la voz aguda e histérica de una mujer a su alrededor así como el penetrante sonido de las sirenas de una ambulancia en la lejanía. Mucho barullo, demasiado para ella; su cabeza cayó suavemente sobre su hombre, sus ojos se cerraron y sus orejas dejaron de percibir cualquier irritante sonido.
domingo, 10 de febrero de 2013
Lloraba y lloraba sabiendo que todo lo que dejaba atrás no era más que miseria, sabía perfectamente que nadie se iba a dar cuenta de que no está, nadie se preguntaría donde esta y eso la hacia sentir que el único amigo que tenía era aquel monstruo al que a parte de temer quería Era más que amor, necesidad, se había acostumbrado a la angustia que producía, se había vuelto adicta a ese dolor psicológico y fatiga física Lo necesitaba. Lo aborrecía y lo deseaba a la vez, su vida estaba vacía y esa bestia la llenaba, le ayudaba a distraerse de esa soledad en la que vivía. Pero un pitido agudo del coche de atrás la distrajo de esos pensamientos tan sinceros haciendo que pierda el control del coche y que se precipite justamente contra un árbol haciendo añicos su coche y a ella misma.
viernes, 1 de febrero de 2013
Al acabar las maletas puso el coche en marcha y se fue de aquel lugar llamado casa con la intención de olvidar lo todo. Según iba conduciendo la carretera se le antojaba interminable; aunque no era un problema, sino una ventaja ya que tampoco tenía una idea clara sobre donde ir. Lo único que sabía era que no quería volver ahí.
Sus ojos estaban posados en la carretera pero su mente estaba a kilómetros de ahí. No podía dejar de llorar pensando en todo lo que dejaba atrás gracias a la historia vivida en el último año, hay que ver lo que cambian las cosas en un tiempo que parece insignificante, insignificante pero que no perdona, no para, no deja volver y rige el destino según le plazca.
Sus ojos estaban posados en la carretera pero su mente estaba a kilómetros de ahí. No podía dejar de llorar pensando en todo lo que dejaba atrás gracias a la historia vivida en el último año, hay que ver lo que cambian las cosas en un tiempo que parece insignificante, insignificante pero que no perdona, no para, no deja volver y rige el destino según le plazca.
jueves, 24 de enero de 2013
Dejó caer su cuerpo sobre el duro, frió y húmedo suelo empezando imaginar terroríficas escenas de las cuales la protagonista no paraba de gritar y suplicar piedad. Se quedó ahí en el suelo un par de horas hasta que pensada la situación decidió que era hora de levantarse y seguir intentando fingir que no ha pasado nada. El camino de regreso a casa desde aquel denso bosque se le hizo eterno, era como si tuviera colgadas de los pies unas cadenas que le recordaban su suerte.
Al llegar a casa se tiro sobre la cama sin hacer caso al ordenador ni al móvil que no paraba de sonar, ni a nada. Se durmió. Lo único que necesitaba en aquel momento era un descanso, quería pensar que nada de lo que había pasado era real, y así hizo. su cabello negro azabache se disperso en una corona alrededor de su blanca e inexpresiva cara. Sus ojos se cerraron lentamente y el profundo sueño la atrapó en sus oscuras garras.
Al llegar a casa se tiro sobre la cama sin hacer caso al ordenador ni al móvil que no paraba de sonar, ni a nada. Se durmió. Lo único que necesitaba en aquel momento era un descanso, quería pensar que nada de lo que había pasado era real, y así hizo. su cabello negro azabache se disperso en una corona alrededor de su blanca e inexpresiva cara. Sus ojos se cerraron lentamente y el profundo sueño la atrapó en sus oscuras garras.
miércoles, 23 de enero de 2013
Debería estar estudiando pero he preferido empezar el blog.
Nunca se imagino en esa situación, fugitiva, ella. No dejaba de mirar atrás, sentía como el aire le pizcaba la cara mientras sus piernas cansadas ya no paraban de correr hacía el infinito, hacía lo desconocido. Podía imaginarse el momento en el que sus fuerzas se agotarían y caería en las manos de aquello de lo que temía, de eso de lo que tanto intentaba escapar. Su respiración cada vez más pesada se podía escuchar fácilmente en aquel silencio estremecedor. No sabía si quedarse quieta o en un intento de supervivencia seguir corriendo. Deicidio que lo mejor era parar. Sus pies se incrustaron en la tierra, cogió una gran bocanada de aire y esperó el golpe que le iba a infundir la paz eterna. Pero no llegó, se giró y observó el oscuro bosque que callado no mostraba señales de vida; le hizo darse cuenta de que no iba ha ser un sencillo ataque lo que la convertiría en historia sino que iba a ser una tortura, iba a ser un ataque lento y doloroso.
Nunca se imagino en esa situación, fugitiva, ella. No dejaba de mirar atrás, sentía como el aire le pizcaba la cara mientras sus piernas cansadas ya no paraban de correr hacía el infinito, hacía lo desconocido. Podía imaginarse el momento en el que sus fuerzas se agotarían y caería en las manos de aquello de lo que temía, de eso de lo que tanto intentaba escapar. Su respiración cada vez más pesada se podía escuchar fácilmente en aquel silencio estremecedor. No sabía si quedarse quieta o en un intento de supervivencia seguir corriendo. Deicidio que lo mejor era parar. Sus pies se incrustaron en la tierra, cogió una gran bocanada de aire y esperó el golpe que le iba a infundir la paz eterna. Pero no llegó, se giró y observó el oscuro bosque que callado no mostraba señales de vida; le hizo darse cuenta de que no iba ha ser un sencillo ataque lo que la convertiría en historia sino que iba a ser una tortura, iba a ser un ataque lento y doloroso.
Destino del blog
Este blog va con el fin de escribir una historia, no es real, igual no tendrá lógica algunas cosas pero al final todo cuadrará. Será como un diario, pero no real, iré escribiendo lo que mi imaginación me dicte. Espero que me dediquen cinco minutos cada día leyendo las increíbles aventuras que aquí narraré. :)
Agradecería que se tomarán un segundo más(ya se que pido mucho je je :) ) y sean tan amables de poner que les ha parecido en los comentarios o escribirme o algo...me ayudaría a mejorar. Gracias por su comprensión y por su tiempo :D
Empieza el juego.
Agradecería que se tomarán un segundo más(ya se que pido mucho je je :) ) y sean tan amables de poner que les ha parecido en los comentarios o escribirme o algo...me ayudaría a mejorar. Gracias por su comprensión y por su tiempo :D
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